Por: Nubia Piqueras Grosso
La ruta trazada en 1492 por el almirante Cristóbal Colón, es tal vez hoy la red de telecomunicaciones más importante en América y Europa. Sin embargo, a esta se unirá otra: el primer cable de Fibra Óptica que conectará a Cuba con el Continente Suramericano.
A través de 1 552 kilómetros de cable submarino viajará la luz por el Mar Caribe desde un punto de la costa venezolana hasta la zona de Siboney, en el extremo oriental de Cuba, como parte de recientes convenios firmados por ambos gobiernos.
En un término de dos años se prevé que esta instalación de Fibra Óptica preste servicios de alta velocidad y bajo costo, al tiempo que permitirá a Venezuela interconectarse con países del Caribe cercanos a Cuba, y a la Isla con naciones como Colombia y Brasil.
Este cable submarino permitirá intercambiar, en milisegundos, información digital que contenga fax, audio, texto, videoconferencias, televisión, telefonía, acceso a páginas web y cualquier otro tipo de datos.
Los orígenes de la Fibra Óptica datan de 1977, año en que se instala en Inglaterra un sistema de prueba que empleaba esta novedosa tecnología. Sin embargo, con anterioridad, en 1966, surgió la propuesta de utilizar una guía óptica para la comunicación.
ANTECEDENTES EN CUBA
Después de la Primera Guerra Mundial y con la gran fusión entre la Cuban Telephone y la American Telephone and Telegraph Company, se creó entre Cuba y Estados Unidos un sistema de líneas telefónicas a larga distancia, que incluyó la instalación de un cable submarino entre La Habana y Cayo Hueso.
Esto permitió la comunicación directa con New York y Jacksonville, y posteriormente hasta la ciudad de Avalon, en California, lo que en su momento fue la línea telefónica más larga del mundo con 8 800 Km de extensión. También fue el soporte de trasmisiones radiales entre ambos países.
Este cable submarino fue modernizado posteriormente a finales del siglo pasado, y ofrecía servicios de telefonía, entre otros. Pero la incautación por el Gobierno de Estados Unidos de los fondos correspondientes a la empresa telefónica cubana por el servicio, hace que esta conexión permanezca inactiva en el fondo del Estrecho de la Florida.
Actualmente todas las comunicaciones desde o hacia Cuba, incluida la transmisión de datos por Internet, son por vías satelitales, lo que además de encarecer el servicio en la Isla, limita el flujo por las bajas velocidades, hecho que está asociado además a las condiciones atmosféricas y al alto costo de acceso a los satélites.
UNA SOLUCIÓN IDEAL
Ante la imposibilidad de transmitir mensajes a altas velocidades y con amplias coberturas, los científicos y técnicos idearon la Fibra Óptica, tecnología que emplea materiales más ligeros, económicos y finos que los convencionales de cobre.
La Fibra Óptica consiste en una guía de luz, donde la señal no se atenúa tanto como el cobre, ya que en las fibras no se pierde información; además, se pueden emitir a la vez por el cable varias señales diferentes con distintas frecuencias.
Lo cierto es que en poco más de una década, la Fibra Óptica se ha convertido en una de las tecnologías más avanzadas para transmitir información. Este novedoso material ha revolucionado los procesos de las telecomunicaciones.
Su aceptación se debe también a su confiabilidad pues son inmunes a las interferencias electromagnéticas que afectan a las ondas de radio; además de poseer gran ancho de banda, lo que incrementa la capacidad de transmisión y reduce el costo por canal.
Cabe señalar que un cable de 6 fibras puede transportar la señal de más de 5 000 canales o líneas principales. Sin embargo, este servicio a ese mismo número de usuarios en un sistema convencional de cables de cobre, requiere de 10,000 pares de cables.
La Fibra Óptica suma a sus ventajas, la facilidad de instalación; el acceso rápido, ilimitado y continuo sin congestiones a Internet; la compatibilidad con la tecnología digital y la abundancia en la naturaleza de la materia prima para su fabricación.
Sin embargo, como todo lo que brilla puede tener sus manchas: el costo de instalación es elevado. De igual forma, las fibras son frágiles y no se pueden empatar cuando se rompen; a lo que se suma el alto precio de las interfaces de la conexión y otros elementos usados en las redes de fibras, como aquellos que sirven para instalar "la última milla" hasta el usuario final, esta última muchas veces a base de cables de cobre.
A pesar de todo, cada vez es mayor el número de aplicaciones de la Fibra Óptica, una tecnología cuyos circuitos son filamentos de vidrio o plástico de pequeño espesor, pero capaces de llevar los mensajes en forma de haces de luz.
A sus servicios en la telefonía se suman otros sectores como la automatización industrial, la computación, los sistemas de televisión por cable y transmisión de información de imágenes astronómicas de alta resolución, entre otros.
La aplicación más sencilla de la Fibra Óptica es la transmisión de luz a lugares que serían difíciles de iluminar de otro modo, como la cavidad perforada por la turbina de un dentista. También se emplea en las intervenciones quirúrgicas con rayo láser o endoscópicas.
Si la conversión a dígitos de cualquier tipo de información a transmitir a distancia creó esta llamada "era digital", la fibra optica ha venido a resultar el soporte ideal, pero ¿todo quedará ahí? o ¿los científicos nos sorprenderán con un nuevo ingenio tecnológico superior?.
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