Jorge Alfonso deportes@prensa-latina.cu
Cuba conquistó el primer título en las competencias continentales de levantamiento de pesas durante la edición organizada por la estadounidense ciudad de Chicago, en 1959.
Entonces, Juan Torres ganó el metal dorado discutido en la división de 67.5 kilogramos, luego de totalizar 347.5 kilogramos en los ejercicios de arranque, envión y fuerza.
A partir de ese momento, los forzudos isleños comenzaron a escribir páginas gloriosas en esas citas cuatrienales y ya en la séptima versión, celebrada en Ciudad de México (1975), subieron en 18 ocasiones a lo más alto del podio de premiaciones.
Allí Estados Unidos, un permanente triunfador, quedó relegado al segundo plano y nunca más siquiera pudieron igualar el rendimiento de los halteristas cubanos.
Pasados algunos años, en ocasión de acoger Indianápolis a los participantes en los X Juegos Deportivos Panamericanos de 1987, la paliza sobre la tarima de levantamientos desbordó todos los pronósticos.
Mientras los anfitriones apenas pudieron conseguir tres medallas de oro gracias al desempeño del supercompleto Mario Martínez, sus combativos adversarios de Cuba regresaron a casa con 25.
Por cierto, en dicho balance llamó poderosamente la atención un hecho sin precedentes en estos certámenes cuatrienales o en cualquier otro tipo de competencias auspiciadas por la Federación Internacional de Halterofilia (IWF, sigla en inglés).
Los protagonistas fueron dos cubanos, Julio Loscos y Gabriel Enseñat, competidores en la división de 60 kilos, quienes en los tres ejercicios elevaron idénticos totales; pero lo curioso del asunto es que ambos coincidieron en el peso corporal.
El reglamento vigente al concluir la década de 1970 consideraba obligatorio realizar un pesaje adicional tras finalizar la prueba en caso de igualdad en los registros, y así era definido el triunfador.
Sin embargo, los directivos de la IWF decidieron eliminarla y brindaron la posibilidad de otorgar idénticos galardones a los vencedores, porque en su opinión resultaba casi imposible que sucediera lo que en 1987 en Indianápolis.
Loscos y Enseñat marcaron en la báscula 59.7 kg. y tal circunstancia favoreció que los técnicos - a la hora de solicitar los pesos en cada prueba - decidieran igualarlos.
El tercer hombre envuelto en la batalla era el canadiense Guilles Desmarais y al finalizar los tres movimientos del arranque el tablero mostraba registro de 115 kilogramos.
Tocó la tercera prueba a Enseñat y levantó 120 para ubicarse de manera momentánea al frente. Ahora, sin nada que perder, Loscos solicitó idéntica cantidad, la cual también alzó sin contratiempos.
La diferencia inicial de cinco kilogramos a favor de los antillanos posibilitó buscar un segundo abrazo en el envión, siempre que el norteño Desmarais brindara tal posibilidad.
Nuevamente la lucha estuvo animada por los cubanos y el enconado opositor canadiense, quien lo dio todo sobre la plataforma, hasta el punto de llegar a 147,5 kg, una cifra de rango mundial por aquellos días.
Loscos y Enseñat pidieron 150 kg. en el último de los ejercicios y pudieron cumplimentarlo para terminar sus actuaciones igualados con buen total de 270, bastante alejados de los 262.5 de Desmarais, quien debió conformarse con la medalla de bronce.
En fecha reciente, el redactor tuvo la oportunidad de conversar con el profesor Marcelino del Frade, considerado una institución en el mundo de las pesas, disciplina en la que hace largos años funge como árbitro internacional.
Del Frade fue testigo de primer orden en la lid efectuada en el Circle Theatre de Indianápolis y al recordarle la anécdota, relató cómo terminó todo.
En realidad, aspirábamos a ganar el mayor número de títulos posibles y como doblamos en tres divisiones (60, 67.5 y 75 kilogramos) de las 10 calendariadas, se dio la posibilidad de conseguir seis de oro en los 60 kilos, señaló.
El húngaro Tamás Ajan, secretario general de la IWF, reconoció de inmediato la validez de conceder tres medallas a cada ganador, aunque advirtió entonces que en modo alguno podría repetirse dicha situación, rememoró.
Varios meses más tarde, en ocasión del Campeonato Mundial en Ostrava, en la extinta Checoslovaquia, la IWF acordó que en lo adelante sería medallista de oro sólo el primer competidor en levantar el peso ganador.
X Juegos Panamericanos Indianápolis-87: división 60 Kilogramos
ARRANQUE
1- Julio Loscos (CUB) 120,0. 2- Gabriel Enseñat (CUB) 120,0. 3- Guilles Desmarais (CAN) 115,0.
ENVION
1- Julio Loscos (CUB) 150,0. 2- Gabriel Enseñat (CUB) 150,0. 3- Guilles Desmarais (CAN) 147,5.
TOTAL
1- Julio Loscos (CUB) 270,0. 2- Gabriel Enseñat (CUB) 270,0. 3- Guilles Desmarais (CAN) 262,5.
(*) Colaborador de Prensa Latina