
Los Juegos Panamericanos de Mar del Plata-95 fueron testigos de la impecable actuación del equipo femenino cubano de judo, cuyas ocho integrantes se coronaron campeonas por primera y única vez en la historia de estas lides.
Milredis Turro, Amarilis Savón, Legna Verdecia, Driulis González, Ilena Beltrán, Odalys Revé, Diadenis Luna y Daima Beltrán fueron las reinas del tatami en esa ciudad argentina, que reunió a cinco mil 144 deportistas de 42 países del 8 al 26 de marzo.
Cuba animó además -de manera particular- las competencias de atletismo, al dominar como cuatro años antes en La Habana a la representación de Estados Unidos.
Los atletas cubanos merecieron 18 títulos, 15 medallas de plata y tres de bronce, por 13-11-11 los estadounidenses, destacando los especialistas de las áreas de salto y lanzamiento.
El campo y pista legó nueve records para los Juegos en el sector masculino, mientras las mujeres apuntaron otros dos.
Entre esas primacías destacaron los 2.40 metros alcanzados por el cubano Javier Sotomayor en salto de altura, que lo convirtieron en tricampeón panamericano de la especialidad.

Otros que ratificaron su primado continental fueron el saltador de longitud Iván Pedroso y el triplista Yoelbis Quesada, entre los hombres, y la saltadora de alto Ioamnet Quintero.
Por su parte, Laiza Carrillo dominó en el debut del triple salto para damas, mientras Iván García y Norberto Téllez dieron otros dos de oro a Cuba en los 200 y 400 lisos, respectivamente.
El fondista mexicano Armando Quintanilla realizó un doblete dorado en las pruebas de cinco y 10 mil metros, en la primera de ellas con primado continental.
Mientras, el marchista ecuatoriano Jefferson Pérez formuló un aviso de su hazaña olímpica en Atlanta al año siguiente, con su victoria y marca continental en los 20 kilómetros.
Brasil también rindió una meritoria faena atlética: José Luis Barbosa ganó los 800 metros y Joaquim Cruz recuperó el título de los mil 500 que ostentó por primera vez en 1987. Eronilde Araujo, en tanto, ratificó su hegemonía en los 400 con vallas, que extendería incluso hasta la cita de Winnipeg'99.
Cuba cosechó siete de las 12 preseas áureas en boxeo con destaque para el ligero Julio González, ganador antes en Indianápolis y La Habana, igualando la actuación de su compatriota Rolando Garbey, primer triple campeón del pugilismo en los Juegos.
Igualmente notable resultó el desempeño del pesista Pablo Lara (76 kilos), quien implantó un récord mundial absoluto en el movimiento de envión, con 207,5 kilogramos, 27 más que el colombiano y medallista de plata Álvaro Vega.
La máxima fiesta del deporte americano proporcionó también un alegrón a los organizadores, que se ubicaron en el cuarto puesto por naciones con 159 medallas (40 de oro, 45 de plata y 74 de bronce).

Tal resultado les valió a los argentinos para superar a México y Brasil, países que en las versiones precedentes siempre puntearon por encima de los gauchos.
Estados Unidos ganó 170 títulos (425 preseas en total) y Cuba registró otra formidable actuación al conquistar 112 primeros lugares y subir 238 veces al podio.
En los deportes colectivos, los dueños de casa lograron la mitad de las 10 coronas disputadas: baloncesto, fútbol, voleibol (m) y hockey sobre césped en uno y otro sexo.
Cuba conquistó por séptima ocasión consecutiva los torneos de béisbol y voleibol (f), ambos en calidad de invictos.
En el softbol, los canadienses vencieron a sus vecinos norteños 2-1 en la porfía por el cetro y las estadounidenses vengaron a sus compañeros con blanqueada de 4-0 ante las boricuas en la final femenina.
Estados Unidos ganó su séptimo título en polo acuático tras vapulear 16-5 a Brasil en el último partido del torneo.