Indianápolis'87:
naufragio amenaza a la nave panamericana

Los X Juegos Panamericanos de 1987 en Indianápolis, Estados Unidos, estuvieron muy cerca del naufragio ante la incertidumbre generada por la posible ausencia de Cuba, segunda potencia deportiva del continente.

La decisión de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) de conceder la sede de la lid a Indianápolis fue considerada injusta por las autoridades deportivas de la Isla, que aspiraba con mejor derecho a recibirlos.

Sin embargo, tras la inusitada resolución de la ODEPA, la promesa de los organizadores norteamericanos de apoyar la realización de los XI Juegos de 1991 en La Habana abrió las puertas a la presencia de los deportistas cubanos.

La lucha por las medallas entre norteamericanos y cubanos tienen un atractivo especial desde Cali'71, y la ausencia de cualquiera de esos dos contendientes deja huérfana a la más importante fiesta americana del deporte.

A 28 años atrás se remontaba la última presentación de los antillanos en competencias múltiples en territorio estadounidense.

Pero de aquel lejano Chicag' 59 nadie tomaba una referencia seria, porque las cosas habían cambiado ostensiblemente.

Sólo Cuba tenía en 1987 un potencial capaz de enfrentar con éxito a los anfitriones panamericanos, lo cual se expresó nítidamente en canchas, pistas y escenarios de los X Juegos, con la ratificación del segundo lugar por países en la tabla final de posiciones.

Los X Juegos se celebraron del 8 al 23 de agosto de 1987 con la participación de cuatro mil 453 deportistas de 38 países en 27 disciplinas.

Los norteamericanos prepararon un festejo deportivo en el cual pretendían resaltar los valores supuestamente superiores de sus concursantes; pero en no pocos casos quedaron con los deseos.

Ana Fidelia Quirot.Ana Fidelia Quirot fue invencible en los 400 y 800 metros planos, en ambas distancias con records continentales, y logró una memorable medalla de bronce en el relevo 4x400.

En tanto, Lourdes Medina fue una de las reinas de la cita con sus múltiples triunfos en la gimnasia rítmica.

El excepcional saltador de altura Javier Sotomayor triunfó en su especialidad con 2,32 metros, mientras en el lanzamiento femenino de la jabalina Ivón Leal se impuso a María Caridad Colón, campeona olímpica de Moscú 80, dejando para Cuba una excelente cosecha.

Asimismo, el salto de longitud constituyó una de las grandes atracciones del atletismo. Jaime Jefferson obtuvo bronce con 8,51 metros, en una prueba dominada por las estrellas estadounidenses Carl Lewis (8,75) y Larry Myricks (8,58).

Otro de los desempeños relevantes estuvo a cargo del boxeo cubano, que ganó 10 de los 12 títulos en discusión, mientras los halteristas de la Isla también dominaban virtualmente en todas las categorías.

Desde Winnipeg'67 nunca Estados Unidos estructuró una novena beisbolera tan talentosa como la concursante en los X Juegos Panamericanos.

Ty Griffin, Greg Olsson, Jim Abbott, Tino Martínez y Robin Ventura integraron aquel conjunto de lujo con la aspiración de destronar a los cubanos del sitial de honor.

Los norteamericanos estuvieron a punto de lograr su objetivo e igualar la actuación de 1967, cuando se coronaron campeones, pero en el Bush Stadium de Indianápolis la voluntad de los cubanos superó cualquier expectativa y retuvieron el título en la disciplina.

El desafío final, además, se jugó bajo presión adicional por las constantes provocaciones contra la novena de la mayor de las Antillas.

La hostilidad allí - explicó luego el presidente cubano, Fidel Castro - "vino del sistema, del caos, de la anarquía, de la corrupción, del desorden que existe dentro del sistema y de su incapacidad de garantizar siquiera la hospitalidad".

Sylvia Poll.De otro lado, la costarricense Sylvia Poll, el argentino José Luis Lozano y la selección masculina brasileña de baloncesto también le aguaron la fiesta a los locales, al protagonizar actuaciones por encima de cualquier cálculo.

Con un físico impresionante y técnica de primera línea, la rubia Poll conquistó tres medallas de oro en natación, un hecho insólito por la sostenida supremacía que desde Buenos Aires 51 ostentaba los norteños.

La ondina tica reafirmó sus posibilidades de ascender al podio olímpico, una proeza que logró en Seúl'88.

En Indianápolis'87 Poll se coronó en los 100 y 200 metros libres y 100 metros espalda, en esta última modalidad con récord panamericano de 1.02,18 minutos.

Además, alcanzó dos de plata en 200 espaldas y el relevo 4x200 libre, y bronce en las postas de 4x100 libre y 4x100 combinado.

El rioplatense Lozano fue más veloz que ningún otro en cinco pruebas de patinaje sobre ruedas, como resultado de lo cual recibió otros tantos premios áureos, la cosecha individual mas amplia en Indianápolis.

Conducido por Oscar Schmidt, quien llevó al pizarrón 45 puntos, Brasil realizó la hazaña de vencer a Estados Unidos en su deporte favorito, el baloncesto, pese a disponer entre otros de Danny Manning y David Robinson, verdaderas estrellas de la canasta.

El norteamericano Greg Louganis, campeón olímpico y mundial, conservó el dominio en los clavados por tercera ocasión en citas continentales, al conquistar sendos títulos en trampolín y plataforma.

En las siempre atractivas carreras de maratón las alegrías las compartieron la mexicana María del Carmen Cárdenas (2:56,6 horas) y el brasileño Ivo Rodrígues (2:20,30).



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